No debemos ir contra natura

Nitsuga

2026/10/12

Categorias: Personal Tags: Independencia Rebeldía Naturaleza Sentido común

Somos lo que la Naturaleza nos da

Ni más, ni menos. Y no podemos ser otra cosa. Cualquier otra forma de vernos, es peligrosa y dañina.

Decir que “soy mujer” cuando mi genitalia indica inequívocamente que soy hombre, es una aberración. Esa persona está padeciendo problemas que requieren terapia. Sufre de disforia de género. Probablemente una persona confundida, inmadura o que sufrió abusos, arrastró traumas, y que con una psíquis dañada queda tan vulnerable que con una leve y muy cocinada guíá termina “vistiéndose” como su contrapuesto sexual, hormonizándose y hasta mutilando sus partes naturales…

Es insólito que se tome seriamente el criterio de un menor de edad para tomar una decisión de este calibre. Cuando hoy puede encantarle el brócoli, y mañana ser la cosa más desagradable que comió.

Hijos de mil putas

No hace falta tener que explicar que el pasto es verde. Pero sí hace falta tener que dar la lucha. De otra forma, ganan los degenerados y perversos hombres de negocios, políticos nefastos y médicos sin escrúpulos, que no ven más allá de papelitos de colores, que solamente viven en carne.

Los dueños de las redes sociales lavando los cerebros de los niños, los ensobrados “periodistas” de los medios hegemónicos engañando con su papel de autoridad, fieles a los lobbies y agendas de las cúpulas a cambio de dinero teñido en sangre.

Pedófilos como los soretes de la “N” roja. A quiénes no les basta con arruinar buen multimedia, sino que aman destruir al ser humano, bañarse en el oro generado y masturbarse como pastor del cordero.

Arruinan nuestra espiritualidad, y abrazan al mismísimo Diablo arruinando vidas, alejándonos de Dios. Todo por escalar un poco más en los falsos pilares de la sociedad, de este breve impaz que es la vida. Todo por tener un poco más de control.

La corrección política de la Generación Idiota

El gran Agustín Laje ya lo puso en palabras en su gran libro; Generación Idiota.

Los “idiotas” que abrazan toda esta, a primera vista pelotudez, pero que en realidad tiene una enorme saña detrás e intereses enormemente oscuros, son los principales actores de la permisión. Ya sea por simple “buenismo” o por realmente ser tan pelotudo y bruto de estar de acuerdo, están muy equivocados, e impulsan gratuitamente un inconmensurable mal.

La tarea que nos corresponde es tan simple y fácil de cumplir, que hasta parece que tiene trampa. Simplemente hay que ser lo que uno es. Sin engaños ni camuflajes.

Y por supuesto, hoy más que nunca, no ser un idiota. El pasto simplemente es verde (a no ser que seas daltónico). Hay máximas en la vida que no pueden negarse. No debemos ir contra natura.

Hoy, me inspira para estas palabras el gran material de Samuel Adrián, con su aún inconclusa obra:

Colombia: fábrica de niños trans

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